martes, 30 de diciembre de 2014

FIN DE AÑO.



Ya sabéis que todos los años al llegar estas fechas es costumbre que las personas vanidosas sientan que tienen obligación decir algo a los demás sobre el año que terminamos y sobre el año que viene.

Hoy en día los libros no se venden si no es con una buena foto en la portada ... y los blogs ... De los blogs no digamos. La gente cuando visita un blog espera ver la estructura visual de un catalogo de juguetes  ... o de alguna revista donde pasas las paginas y te encuentras los productos rodeados DE NÚMEROS QUE HABLAN DE UNA BUENA OFERTA. aunque lo que vendan sea malo y caro.

En este blog  no hay ni imagenes ni ofertas, y a veces leer hasta es dificultoso - me doy cuenta cuando al cabo de un tiempo se me ocurre leer algo y veo lo mal que están colocadas las comas, o que hay que recortar o trasponer frases ... 
 - Ya lo tengo dicho, es gratis y no se admiten quejas.

A todos los que venís por aquí, y llegaís hasta el final de lo que se escribe,  OS QUIERO mostrar mi agradecimiento, mi cariño y mi respeto, por que a parte de vuestra amistad sois personas que de alguna manera le dais más importancia a la letra que a las imágenes en está sociedad que se ha vuelto tan multimedia.  Pinta bien si no fuera que empezamos a no entendernos los unos con los otros.


Bueno, sin que sirva de precedente y exclusivamente por animaros, he decidido poner algo de multimedia en el blog. 
Espero que sepáis perdonarme las faltas cometidas durante todo el año, y os deseo que tengaís un buen año nuevo.







Ah, y sobre el año 2015 tengo que decir que lo comencé con la resaca y las sobras del día anterior. 



domingo, 28 de diciembre de 2014

La vida natural 6




La herrera abrió la puerta del establo. Montó en la vieja furgoneta y dando un portazo cerró la puerta del coche. Las ovejas dentro del vallado del establo levantaron la cabeza aguzando el oído preguntándose que pasaba. Un chasquido salió del motor de arranque del coche y se encendió el motor.
El rebaño de la mujer del herrero tendría, entre ovejas, borregas y carneros una treintena de cabezas; entre los carneros, la mayoría que aún no se separaban de su madres, destacaba un mardano * un carnero bravo y feo que tenía un aparato reproductor tan bien dotado que alguna vez su visionado inocente por el genero femenino había terminado en el confesionario.  El carnero sorprendido por la ausencia de los ladridos del perro empezó a balitar fuertemente para que las ovejas se espabilaran y salieran rápidamente del vallado para ponerse a correr delante del coche que las conduciría, como de costumbre, a pastar al prado.
 Llegaron al trote en un santiamén a un prado cercano al cementerio por la aparte de atrás de la iglesia que estaba cercado por viejas piedras, cubierto por la maleza en algunos puntos. Tenía una entrada  abierta por la que entraron todos los animales.  Cuando estaban todos dentro del prado la herrera bajó del coche sin apagar el motor y corrió  una viejo palo que hacía de tranca cerrando el lugar por donde habían entrado los animales; después volvió a montar en la furgoneta, y se marchó a hacer otras cosas; dejando el rebaño solo, por que tenía la confianza de que ninguna de las felices ovejas se iba alejar más de dos pasos de su macho.  
Hacía sol en el campo. Se oía el cuchichí de una perdiz que llamaba a su pareja. Desde el campanario se oía el crotorar del pico de una cigüeña.
El mardano no tardó en detectar las dos ovejas solitarias que pastaban libremente en los alrededores de la iglesia.
Las dos amigas nocturnas de Melquíades hacía rato que se habían despertado y continuaban su ronda de siega de la hierba. Las ovejas enseguida notaron la mirada lasciva del mardano y sus corazones empezaron a latir apresuradamente. Bajo esa mirada libidinosa no tardaron en sentirse abandonadas por la vigilancia protectora de su pastor canino; entonces decidieron aproximarse amenazadoramente al jardincito que Arcadia tiene al lado del campanario para que apareciese ladrándoles. Pero Melquíades no aparecía.
 No queda del todo claro, para que yo las describa, que tipo de plantas tenía Arcadia la campanera en el pequeño jardincillo que había hecho con un cerquillo de piedras, pero así que le hincaron el diente a esas plantas las ovejas se pusieron a balar alegremente como si estuvieran borrachas.
El viejo mardano no cesaba de mirar desde el prado a las dos ovejas reandoscas, de cuatro a cinco años, sin macho que las cubriese, que balaban como unas ovejitas histéricas al lado del campanario, de la iglesia, achacándoselo sin lugar a dudas a la prestancia de su naturaleza. También las miraban con malos ojos las ovejas de su harén por que no era el caso que dos extrañas viniesen a alterar las relaciones que tenían en el rebaño. 



mvf .  
Feliz año nuevo. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

la vida natural 5



Hay compañías que aunque esten con nosotros toda la vida no llegamos a saber su verdadero nombre y nos referimos a ellas, nosotros y todo el mundo, con un mote que se les ha puesto por alguna acción, por alguna caracteristica física o por el comportamiento inusual que en algún tiempo se realizó delante de los demás.Y así les ha quedado para siempre el llamarse Chino, Duque, Dylan, King, Rasta, Toby o simplemente Palleiro;  pero el perro de los de la labrada se llamaba Melquiades.
Melquiades era el sexto de una camada de perros que un buen día aparecieron en el establo de los labrada, sin que nadie hubiera sospechado del embarazo de la vieja perra pastor; y después de que se hizo un reparto de la prole, entre esta vida y la otra, Melquiades quedó con un hermano que acabó de pastor cuidando el rebaño de la mujer del herrero. Cuando los dos se encontraron siguiendo el rastro del olor menstrual del animal en celo, se aproximaron dando vueltas uno alrededor del otro, se dieron golpes por turnos con la pata delantera mostrando encontrarse claramente emocionados, se olieron debidamente en sus partes y finalmente se ignoraron por que el interés de los dos era competir por la hembra.
 Se había reunido en el campo una docena de perros de distintas variedades, y salvo los dos hermanos, todos eran primos y se apellidaban palleiros.
La perra aún tenia reciente la última copulación y no deseaba de momento que la montara ningún macho, así que hacía burla de ellos, provocándoles cuando estaban quietos y gruñendoles cuando se aproximaban; de tal manera que los perros ansiosos por satisfacer sus deseos naturales enloquecían de amor y acababan gimiendo y llorando o bien peleaban entre ellos para demostrar quien era el primero en merecer sus favores, montándose así en el lugar una algarada difícil soportar.
De repente un trueno sonó en el aire, era el amo del animal en celo que había disparado con una escopeta de cartuchos al aire, y los perros huyeron en desbandada por los campos advirtiéndose en su lejanía la falta de decisión de cada cual.
Mientras escapaban asustados por los tiros de la escopeta, a los dos pastores les vino en mente a cada uno sus obligaciones. Melquiades llevaba en su retina la imagen de sus dos protegidas sospechando que no estarían durmiendo la siesta, pegadas al muro de la iglesia, como las había dejado; su hermano se alejaba igualmente apurado pensando en que había desaparecido a primera hora del día desatendiendo sus obligaciones de llevar a pastar el rebaño de la mujer del herrero. Aunque esta memoria les duraría bien poco.


 mvf.
un saludo y feliz navidad ...

Ensayo sobre la novela de Adelaida

 Ensayo, sobre la novela de Adelaida. Adelaida quería ser monjita evangelizadora en el amazonas y cuando en el colegio de hermanas rel...